Lorca y Cataluña
Y mientras voy pensando en mi próximo relato, os dejo este texto informativo que escribí hace un tiempo...
Federico García Lorca y Salvador Dalí fueron compañeros durante cinco
años, entre 1923 y 1928, en la Residencia de Estudiantes de Madrid; pero
sobretodo fueron amigos inseparables, que compartían su amor por el arte, la
literatura y la pintura.
En abril de 1925, Lorca fue invitado por su amigo a pasar la Semana
Santa en el pueblo catalán de Cadaqués. Este fue el primer viaje que Lorca
realizó a Cataluña (el segundo fue entre mayo y julio de 1927). Gracias a su
amigo Dalí, Lorca conoció la cultura catalana y se sintió fascinando por ella.
Durante su estancia en Cataluña, el poeta escribió a su amigo Melchor
Fernández Almagro sus impresiones sobre esta tierra. Precisamente una de estas
cartas fue subastada en Londres en julio de 2007 por la casa Christie’s y
adjudicada por unos 28.400 euros.
Este es un fragmento de dicha carta escrita por Federico García Lorca
en relación a Cataluña:
“Allí está el Mediterráneo, el espíritu, la aventura, el alto sueño de
amor perfecto. Hay palmeras, gentes de todos los países, anuncios comerciales
sorprendentes, torres góticas y un rico pleamar urbano hecho por máquinas de
escribir. ¡Qué a gusto me encuentro allí con aquel aire y aquella pasión! (...)
Además, yo que soy catalanista furibundo simpaticé mucho con aquella gente tan
construida y tan harta de Castilla”.
Eran aquellos tiempos de promesas, de inquietudes intelectuales y
artísticas, de apertura de mente, las cuales fueron fustigadas por una guerra
civil y mutiladas por una dictadura cuyas consecuencias aún
arrastramos de forma velada. En medio de aquella barbarie, la voz de Lorca fue
asesinada; pero sus poemas, sus obras teatrales y cartas como esta ayudan a
conservar el aroma que debió respirarse en algunos núcleos culturales de la España anterior a la guerra.
